martes, 23 de febrero de 2016

Axochiapan,Morelos y Xalpatlahuac,Guerrero Comunidades Hermanas.

Axochiapan,Morelos y Xalpatlahuac,Guerrero

 Comunidades Hermanas.


Por Óscar Cortés Palma

En el año de 1606, al oeste de la barranca El Pajarito de Axochiapan todavía existía un pueblo llamado San Andrés Tetehuama que desapareció misteriosamente; debido a esto, cien años después las tierras abandonadas fueron disputadas por los dueños del trapiche de Tenango contra los del ingenio de Atotonilco.

El conflicto finalizó a favor del hacendado de Tenango, quien estableció a sus trabajadores cerca de este lugar. Los trabajadores de la Hacienda de Tenango fundaron, entre los años de 1700-1759, el Rancho El Quebrantadero, un Rancho dedicado al cuidado de caballos.

Pero unos años después surgió otro litigio, ahora contra los pobladores  de Axochiapan, (llamado en esa época Ayoxochiapan) que sembraban en esas tierras. Los pobladores de Ayoxochiapan mencionaron, en el año de 1761, que esas tierras les pertenecían porque debido a la "peste" casi desaparecieron los nativos  del antiguo pueblo de San Andrés Tetehuamac, ubicado allí  y los pocos que quedaron se agregaron a Ayoxochiapan (Axochiapan). […]



Sobre lo mismo, la Hacienda de Tenango mencionó: “Pudo San Andrés Tetehuama arruinarse del todo por la peste o trasplantar sus reliquias a otros muchos pueblos circundantes (no necesariamente Axochiapan)”.

El litigio sobre las tierras ubicadas al poniente de la laguna terminó con un triunfo de la hacienda de Tenango pero, ¿Qué pasó con los pobladores de San Andrés Tetehuama? En Axochiapan nadie sabía hasta que llegaron unos habitantes de Xalpatlahuac que dijeron que sus antepasados eran originarios de Axochiapan y nos contaron una leyenda que dice así:

“Fue a finales del Siglo XVI (1599 aproximadamente) cuando tres grupos de migrantes salieron de Axochiapan con rumbos diferentes; todos ellos, hablantes de la lengua náhuatl. Uno de estos grupos se dirigió hacia las altas montañas del sur. Con ellos iba el Ueytlatoani o Tlayakanketl (palabra náhuatl que significa "hombre que guía").

A estos migrantes  les habían predicho unos sacerdotes agustinos que: cuando un par de niños que iban entre ellos crecieran y se casaran, el hijo primogénito de ellos les daría la señal del lugar en donde deberían asentarse y fundar su pueblo.

Basados en  esta promesa continuaron su viaje, tardaron unos 20 años vagando. Pasaron por Tlapa, hasta llegar a Itlanxochkuamej (lugar de árboles con flores). En este lugar los niños, ahora jóvenes, se casaron y procrearon al niño, quien les daría la señal para la fundación de su pueblo, pero el recién nacido siempre lloraba y no parecía que le agradara ningún lugar. Pasaron por Tzojpilotepetl (cerro de los Zopilotes), llegaron de nuevo a Zoyatlán, siguieron para Motlapana Ojtli  (lugar de 3 caminos). En ese lugar, el recién nacido dio muestras de felicidad y alegría; era la señal esperada y allí se establecieron.
No se sabe la fecha exacta de la fundación del pueblo  Xalpatlahuac, pero seguramente esta fue anterior de 1713, ya que fue muy notoria la presencia de Xalpatlahuac en estos años porque disputaron las tierras a los pueblos de la región.

El crecimiento de Xalpatlahuac fue muy rápido ya que en unas cuantas décadas se les concede la facultad de nombrar gobernador de república de indios (ósea de su pueblo, así se decía en ese entonces a las unidades autónomas en donde había alta población nativa, algo parecido en la actualidad son los Ayuntamientos). Luego, la  iglesia de Xalpatlahuac es nombrada parroquia, y en 1780 el virrey les reconoce las tierras a Xalpatlahuac. Y cien años después el pueblo de  Xalpatlahuac  es nombrada cabecera municipal.

Sin embargo, por medio de fuentes orales, los habitantes de Xalpatlahuac nunca se olvidaron de su migración, y, en las primeras décadas del siglo 20, volvieron a Axochiapan a recoger la estatua de su santo San Andrés.
Y en el año de 1994, un presidente municipal de Xalpaltahuac, el Profr. Edmundo Delgado Gallardo, visitó por primera vez a Axochiapan. Y desde entonces año con año, los ayuntamientos municipales de ambos pueblos junto con pobladores entusiastas organizan una visita durante las ferias patronales de ambos poblados: la feria de San Pablo en Axochiapan, Morelos en enero y la feria del Señor del Santo Entierro el tercer viernes de Cuaresma en Xalpatlahuac, Guerrero.



Libro de los tecuanes

cel: 7351506920

Email:cami17_4@hotmail.com

facebook.com/oscarcortespalma

twitter: oscarcortespalm

viernes, 19 de febrero de 2016

Breve reseña del libro:
 “Danza de los tecuanes”

En las tierras ubicadas muchos kilómetros al sur de la ciudad de México se ejecuta tradicionalmente en las ferias patronales de por lo menos noventa y seis pueblos surianos la “danza-teatro  de los tecuanes”. La palabra tecuanes  es de origen nahua y significa: fieras feroces, jaguares, tigres, lobos, animales salvajes, animales de uña o leones. Esta danza-teatro es bailada en cinco estados mexicanos: Morelos, Puebla, Guerrero, Oaxaca y México.



En algunos poblados los personajes  de esta danza teatral interactúan con diálogos ya establecidos en idioma náhuatl  fusionado con el español.  Los tecuanes son una tradición muy extendida en esta región es por eso que se decidió realizar una  investigación regional de la cual resultó un libro titulado: Danza de los tecuanes, el cual propone entre otras cosas, realizar esfuerzos para aventurarnos a las investigaciones regionales de las danzas y teatros campesinos tradicionales de la república mexicana.


Este libro contiene contiene diálogos de la parte teatral de los tecuanes tanto en idioma español como en nahuañol (fusión del nahua y español); contiene historias de vida de algunos maestros “tecuaneros” que han organizado esta tradición durante décadas en sus respectivos poblados de origen; menciona muchas hipótesis sobre los posibles orígenes de estas danzas-teatros; en  al menos tres capítulos del libro se aborda la importancia de los jaguares (tecuanes) en los pueblos mesoamericanos: incluye mapas y lista de poblados que ejecutan actualmente esta tradición; tiene leyendas, cuentos, mitos, crónicas y fotos de muchas danzas de tecuanes, principalmente del estado de Morelos. 

Es por eso que se invita a lector que si tiene la posibilidad lea este libro sobre los TECUANES-JAGUARES. Y se adentre al territorio tekuanimej, al mundo de los tekuanis, de las fieras feroces.


El libro tiene un total de 236 páginas, contiene fotos, mapas, historias de vida de maestros tecuaneros, análisis,   cuentos, leyendas, diálogos de las danzas de tecuanes en idioma nahuatl mezclado con español, en idioma español, contiene cinco diálogos diferentes de los tecuanes de Chilapa, Acatlán de Osorio, Tetelpa, Tetecala. 

El libro también contiene tres crónicas de los tecuanes de Zitlala, y Tlalixtaquilla, Guerrero, que me proporcionaron los habitantes de allá. Incluye los nombres y las fechas de los poblados  del centro-sur de México en los cuales se realiza esta tradición. 



Libro de los tecuanes

cel: 7351506920

Email: cami17_4@hotmail.com; oscarcortespalma@gmail.com; 

facebook.com/oscarcortespalma


twitter: oscarcortespalm

jueves, 4 de febrero de 2016


FERIA DE TEPALCINGO.
La feria tradicional más importante del estado de Morelos

Por Óscar Cortés Palma


La feria de Tepalcingo, Morelos atrae a decenas de miles de turistas religiosos y comerciantes cada año durante las festividades del Tercer Viernes de Cuaresma. 
Durante esos días de fiesta, el pueblo de Tepalcingo se transforma en un “gigantesco mercado y en un “Lugar Sagrado”, que  recibe desde tiempos ancestrales a miles de peregrinos, a visitantes, a compradores y a comerciantes. Quienes recorren sus calles tapizadas de puestos, gritos de vendedores, gente que compra y vende.  Si entramos al atrio del Santuario podemos encontrar entre otras cosas a los danzantes y a los peregrinos. Y en las orillas el sol imponente sobre este valle y cerros nos brinda un clima cálido que nos invita a visitar alguno de sus balnearios cercanos, como el Balneario de Atotonilco, Morelos.

La Feria del Señor de Tepalcingo en el estado de Morelos y  la feria del Señor de Chalma en el estado de México, son sin lugar a dudas los dos santuarios y centros de Peregrinación más importantes de la Región, solo superados por la Fiesta de la Virgen de Guadalupe en el Cerro del Tepeyac.

A ambas ferias, la de Chalma y la de Tepalcingo acuden miles de peregrinos. En lo que atañe a la feria de Tepalcingo acuden peregrinos de los estados de Oaxaca, Guerrero, Tlaxcala, Estado de México, Jalisco, Michoacán y Puebla. Por mencionar algunos: los peregrinos desde Atlixco, Puebla; San Pedro Muñoztla y San Pedro Tlalcuapan del estado de Tlaxcala.
 Los peregrinos se organizan en grupos desde sus lugares de origen, que en algunos casos son muy distantes,  para realizar su recorrido ya sea a pie o en bicicletas. Y vale
  
 la pena porque en lo que respecta a las ferias de tipo Tianquiztli (que en español significa: mercado tradicional), la Feria de Tepalcingo es la mayor de la República Mexicana.

El monumental mercado que se forma en la feria de Tepalcingo es colosal, aquí llegan cientos de comerciantes (pochtecas) de Olinalá, Copalillo, y otros poblados del estado de Guerrero a vender sus artesanías  (Jícaras de cuatecomate, máscaras de zompantle, juguetes de madera, cajitas de Olinaloe etc. A estos puestos los lugareños les llamamos coloquialmente  “las Jicaritas".

Además también se venden en Tepalcingo rebozos, joyería de plata y oro, mimbre para hacer canastas, guitarras de Paracho, sarapes y ropa tradicional, dulces típicos (amaranto, palanquetas, alegrías) de Huazulco, muebles rústicos y tradicionales y muchos productos más de diferentes estado de la república Mexicana.

Por mencionar a algunos comerciantes citaré a los del vecino poblado de Axochiapan, algunos de ellos venden barbacoa de chivo, plantas medicinales, nieves, huaraches, sombreros, tacos acorazados, sandías. Y otros axochiapenses  van a pasear o a visitar a la imagen “del señor de Tepalcingo”, imagen venerada comunitariamente que se encuentra en el centro del poblado, el cual es un templo o  Santuario, de grandes dimensiones y de estilo barroco, de reciente construcción, ya que fue construida entre 1759 a 1782.

Es probable que anteriormente, la imagen del Señor de Tepalcingo se encontrara en la Iglesia de San Martin y  también es muy posible que la imagen se encontraran años antes en la Iglesia de la Santa Cruz, ya que ambas iglesias son más antiguas que el Santuario, el cual fue construido cuando las anteriores iglesias no fueron capaces de albergar a los miles de peregrinos que llegaban.
Tal vez  desde épocas muy antiguas Tepalcingo haya sido un centro de peregrinación, porque hay  decenas de  ferias tradicionales en la República Mexicana relacionadas con el 3er viernes de Cuaresma y ninguna tiene tanto esplendor como la feria de Tepalcingo. Y además se tiene conocimiento que al menos desde el año 1743 la imagen del Cristo de Tepalcingo ya recibía miles de visitantes.



Estas festividades evidencian la religiosidad popular, la persistencia del tradicionalismo comercial y la persistencia de las costumbres que los pobladores de esta región tienen probablemente desde la época de la civilización de México-Tenochtitlán. Y que con el paso del tiempo se ha ido modificando algunos aspectos de la feria de Tepalcingo, y otras características aún se mantienen.
Pero sin lugar a dudas,  al realizar esta feria cada año,  los pueblos dela región están creando relaciones de hermandad y conexiones culturales, económicas  de parentesco, y de compadrazgos.

Por eso considero que en la feria de Tepalcingo, es el mercado tradicional más importante  del estado de Morelos y de los estados colindantes. Es una feria que da identidad a la región y por eso los invito para que nos visiten  a este gigantesco mercado tradicional de la feria de Tepalcingo, Morelos.
Aquí en este  caluroso y soleado  valle en donde abunda el agua y próximo a los cerros que dan entrada a la Sierra de Huautla.

Ya que aunque los lugares para visitar en el estado de Morelos son muy numerosos: la ruta de los Conventos, la ruta zapatista, los balnearios; el lago de Tequesquitengo, los pueblos mágicos,  las zonas arqueológicas y las ciudades de Cuautla y Cuernavaca. Esta  lista no está completa si omitimos  el tercer viernes de cuaresma en  la Feria de Tepalcingo, la feria tradicional más imponente del estado de Morelos.

© Texto: Óscar Cortés Palma
 Libro de los tecuanes

cel: 7351506920

Email:cami17_4@hotmail.com

facebook.com/oscarcortespalma

twitter: oscarcortespalmFacebook: 
www.facebook.com/OscarCortesPalma




Libro de tecuanes jaguares